Por qué tu fuerza de voluntad es más lista de lo que crees
Tenía el ordenador delante, una pantalla en blanco y una lista de pendientes que se burlaba de mi cansancio. Mi cerebro, tras horas de consultas y gestión de crisis, me enviaba una señal clara y poco negociable: «No hay más energía. Se terminó la batería. Déjalo para mañana». Durante años, como muchos profesionales de la…
